La mañana del pasado viernes fue formativa para la comunidad del Seminario Diocesano de Jaén. Acogimos el Protocolo de prevención y acción frente a las agresiones sexuales y al maltrato físico y psicológico a menores y personas vulnerables, que fue presentado por la empresa «Alter Consultores» de Madrid, autora del mismo. Se estima que más de 800 jiennenses han participado en estas sesiones, a las que han acudido desde sacerdotes hasta catequistas, pasando por profesores o todos aquellos que desde su tarea pastoral o trabajo tienen contacto directo con menores.

La Diócesis de Jaén cuenta, desde febrero de 2020, con una Oficina para la recepción de las denuncias y el acompañamiento de las víctimas de abusos sexuales. Se atiende así a la disposición del Papa Francisco, mediante la carta apostólica “Vos estis lux mundi”, por la que se pide que se establezcan los procedimientos dirigidos a prevenir y combatir los delitos de abuso sexual, “que tan gravemente ofenden a Nuestro Señor, causan daños físicos, psicológicos y espirituales a las víctimas y perjudican a la comunidad de los fieles”.

Para nosotros los seminaristas es importante tomar conciencia de que, como futuros responsables de pastoral con niños y adolescentes, nos conviene disponer de unos criterios orientadores de prevención y unos procedimientos de actuación eficaces ante cualquier situación de abuso. Pero por encima de todo, estamos llamados a dar testimonio de nuestra fe en Cristo con nuestra vida y, en particular, en nuestra relación con el prójimo. Como futuros vicarios de Cristo, tendremos que liderar las Iglesias particulares que se nos hayan confiado, no sólo con nuestros proyectos y ejemplos, sino también con la autoridad y potestad sagrada que únicamente se pueden ejercer en nombre de Cristo mediante la verdad y la santidad.