En el Seminario Diocesano de Jaén continuamos con nuestra ruta de convivencias vocacionales. Este último fin de semana, coincidiendo con el II Domingo de Cuaresma, hemos visitado dos municipios de la comarca El Condado: Arquillos y Vilches. Se trata del cuarto encuentro vocacional, programado en el contexto de la campaña vocacional que este curso se centra en los arciprestazgos de Bailén-Mengíbar y La Carolina, con el objetivo de dar a conocer el don de la vocación presbiteral y su proceso formativo.

Es necesario que para llegar a más parroquias y municipios tengamos que dividirnos en grupos. Por eso, la mitad de los seminaristas, acompañados de nuestro vicerrector, visitamos la parroquia de La Inmaculada Concepción de Arquillos el sábado por la tarde; la otra mitad, acompañados de nuestro rector, visitamos la parroquia de San Miguel Arcángel de Vilches el domingo por la mañana. La agenda fue la misma para ambas localidades: presentación de los seminaristas y diálogo con las respectivas comunidades parroquiales; realización de una dinámica de actividades lúdicas y catequéticas para los más jóvenes; celebración de la eucaristía y oración por las vocaciones; y ágape fraterno con cada comunidad.

Para nosotros los seminaristas, cada experiencia vocacional significa una nueva oportunidad de conocer un trocito de vida de nuestra Iglesia, a la vez que una ventana desde la que asomarnos a la realidad de nuestra diócesis. Percibimos que cada comunidad parroquial nos ofrece lo mejor de sí, y este fin de semana no ha sido menos. Por eso, queremos agradecer profundamente a las comunidades parroquiales de Vilches y Arquillos su compromiso y la familiaridad con que nos han tratado en todo momento. Y a su párroco, don Pedro Miguel Román Sánchez, por la afectuosa acogida y el amor que tiene a nuestro Seminario.