El Seminario Diocesano de Jaén ha participado este pasado Domingo (VI del Tiempo Ordinario y festividad de la Virgen de Lourdes), en el tercero de los encuentros programados para la campaña vocacional, que este curso se centra en los arciprestazgos de Bailén-Mengíbar y La Carolina, con el fin de dar a conocer el don de la vocación presbiteral y su proceso formativo.

Esta vez, los seminaristas nos hemos distribuido en 3 grupos para visitar las parroquias de Bailén y Jabalquinto. Como en los encuentros anteriores, el programa consistió en la acogida del Seminario y la presentación a la comunidad por parte del rector y los seminaristas; una dinámica de actividades catequéticas con el fin de introducir a los niños y jóvenes en el Evangelio del día; y la celebración de la Eucaristía, donde no nos olvidamos de rezar especialmente por las vocaciones a la vida consagrada al ministerio sacerdotal.

En lo que respecta al grupo de pastoral destinado a Jabalquinto, en primer lugar fuimos recibidos por D. Pedro Mena Fontiveros, Párroco de la Encarnación, de Jabalquinto; Administrador Parroquial de la Inmaculada Concepción, de Carboneros; y capellán del Hospital de San Agustín, de Linares. A continuación, y junto a nuestro Rector del Seminario, nos presentamos ante la comunidad parroquial en la iglesia de la Encarnación. Después, hubo un espacio de catequesis, con una dinámica sobre el evangelio del día (Mc 1, 40-45) para los más pequeños y aquellos jóvenes que se están preparando para recibir los sacramentos de la Primera Comunión y la Confirmación.

Después de la Misa, tiempo para conocer el patrimonio y la historia de Jabalquinto. Acompañados por don Pedro López Lérida, alcalde del municipio, y don Antonio García Sanz, cronista oficial, tuvimos ocasión de visitar la Casa de los Marqueses de Jabalquinto, sede actual del Ayuntamiento, y su salón de plenos. La loma sobre la que se dispone Jabalquinto nos permitió disfrutar de las maravillosas vistas que nos regala este trocito de Comarca Norte sobre las vegas de los ríos Guadalimar y Guadalquivir, y su campiña olivarera. Acabamos la mañana dominical compartiendo el ágape fraterno que había preparado la comunidad parroquial para la ocasión, a quienes estamos muy agradecidos por la acogida y la delicadeza que tuvieron con nosotros en todo momento.

Esta vez no hubo sobremesa, pues no podíamos faltar a la Misa exequial presidida por nuestro obispo en la S.I.C. por don Manuel Bueno Ortega, presbítero diocesano que ha vivido sus últimos años en la Casa Sacerdotal “Obispo Manuel Basulto” de la Diócesis de Jaén. Un último adiós a un sencillo y humilde sacerdote que desgastó su vida al servicio de Dios y de la Diócesis de Jaén, especialmente durante sus 65 años de ministerio al frente de un gran número de cargos, entre ellos el de profesor y Rector del Seminario Mayor Diocesano de Jaén. Descanse en la paz del Señor este hombre de Dios, infatigable en su tarea de anunciar el Evangelio y trabajar por la Iglesia del Santo Reino. Que interceda por nosotros para que el Señor nos envíe muchos y santos sacerdotes.