El Seminario Diocesano de Jaén ha participó este pasado domingo día 11 en el tercero de los encuentros programados para la campaña vocacional, que este curso se centra en los arciprestazgos de Bailén-Mengíbar y La Carolina, con el fin de dar a conocer el don de la vocación presbiteral y su proceso formativo.

Esta vez, los seminaristas nos hemos distribuido en 3 grupos para visitar las parroquias de Bailén y Jabalquinto.

Un grupo de 12 seminaristas se dirigió a Bailén, pueblo de nuestros seminaristas Antonio y Francisco, concretamente a las parroquias de la Encarnación, El Salvador y San José Obrero.

En primer lugar tenemos que señalar la acogida tan cálida que recibimos por parte de los sacerdotes D. Manuel Ángel Castillo Quintero y D. Manuel Sánchez Rodríguez y las comunidades, las cuales nos hicieron sentir como en casa. En las diversas parroquias, durante la Eucaristía, aprovechamos para presentarnos, hablar de la vocación al sacerdocio y contar nuestro testimonio de vida y la alegria y felicidad que uno siente cuando hace lo que Dios le pide. Después de cada eucaristía, aprovechamos para seguir contando nuestra experiencia a los feligreses.

Más tarde, todas las comunidades nos invitaron a comer y a compartir un momento fraternal en los salones parroquiales de la Encarnación durante el cuál nos sentimos muy queridos y arropados.

Muchísimas gracias por la acogida, rezamos por todos vosotros.

Tras despedirnos de la Virgen de Zocueca, patrona de Bailén, partimos rápido hacia Jaén, pues no podíamos faltar a la Misa exequial presidida por nuestro obispo en la S.I.C. por Don Manuel Bueno Ortega, presbítero diocesano que ha vivido sus últimos años en la Casa Sacerdotal «Obispo Manuel Basulto» de la Diócesis de Jaén. Un último adiós a un sencillo y humilde sacerdote que desgastó su vida al servicio de Dios y de la Diócesis de Jaén, especialmente durante sus 65 años de ministerio al frente de un gran número de cargos, entre ellos el de profesor y Rector del Seminario Mayor. Descanse en la paz del Señor este hombre de Dios. Que interceda por nosotros para que el Señor nos envíe muchos y santos sacerdotes.