Como cada lunes, seguimos recibiendo a personas al frente de instituciones que trabajan por los valores evangélicos. Esta vez ha sido el turno de Silvia y Maria Jesus, dos infatigables misioneras laicas de Manos Unidas, la ONG católica que tan extraordinaria labor realiza allí donde no llegan ni los gobiernos, ni las empresas ni los medios de comunicación.

Silvia y María Jesús cuentan con muchos años de servicio dedicados a ese loable fin de erradicar el hambre del planeta y mejorar las condiciones de vida de millones de personas. En la actualidad se encuentran inmersas en un proyecto preventivo y educativo en Honduras, llamado “Paso a Paso”. El programa nació en 2002 y apuesta por una educación liberadora, el feminismo, la no violencia, los bienes naturales y el cuidado del planeta, aspectos que acaban repercutiendo en todos de una u otra manera.

Nuestras misioneras nos explicaron además los diferentes proyectos que actualmente se llevan a cabo en Jaén, el Líbano y Haití. Y es que están convencidas de que cada persona puede ser agente responsable de la mejora material, moral y espiritual en la lucha contra el hambre, la deficiente nutrición, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo y la falta de educación. Los valores finales de esta ONG son los del Evangelio, es decir, dignificar a la persona, la solidaridad y el bien común.

Los seminaristas somos conscientes de la necesidad de colaborar con todas las instituciones dedicadas a erradicar el hambre y cualquier tipo de lacra social. Nuestra formación en la dimensión humana implica el compromiso a trabajar por el desarrollo integral de las personas, tal como Jesucristo nos enseña en el Evangelio.

“Es inconcebible que se diga a alguien ‘cristiano’ y no tome, como Cristo, una opción preferencial por los pobres”.
Monseñor Óscar Romero.