En este último fin de semana de abril el Seminario de Jaén ha querido hacerse presente en la romería que desde hace casi 800 años se celebra en honor de la patrona de nuestra diócesis. Peregrinar al Santuario del Cabezo es siempre para nosotros una alegre cita en nuestro peregrinar por la vida, para volver a presentar a las plantas de nuestra Madre del Cielo la vocación a la que hemos sido llamados. Dos días festivos intensos vividos junto a miles de cofrades, romeros y peregrinos hermanos en la fe que, embelesados por el ambiente colorido y fresco de esta primavera, nos hemos reunido como Iglesia para piropear y enaltecer a nuestra humilde y majestuosa “Morenita”.

Unidos a nuestro obispo Sebastián, dedicamos la tarde del sábado a hacer un recorrido por las casas de las diferentes cofradías; nos impresionó la hospitalidad y afecto con que fuimos recibidos en todo momento. Ya por la noche, presenciamos la emocionante llegada al santuario de las últimas hermandades y coros de romeros, que expresaron con sus cantos el gran amor que profesan a nuestra madre, y a nosotros nos estremecieron.

El culmen de la romería tuvo lugar con la Misa Pontifical, que fue presidida por nuestro paisano el cardenal arzobispo de Madrid don José Cobo, invitado para la ocasión por nuestro obispo Sebastián, y en la que los seminaristas pudimos participar junto a una amplia representación del presbiterio de nuestra diócesis y los padres de la Orden Trinitaria. En la oración universal presentamos nuestra petición por los jóvenes y la vocación al sacerdocio, para que guiados maternalmente por la Virgen dispongamos nuestro corazón para dejarnos configurar con Cristo con el objetivo de servir a su Iglesia.

¡Viva la Virgen de la Cabeza!
¡Viva la Morenita!
¡Viva la Reina de Sierra Morena!
¡Viva la Madre de Dios!