SEMANA SANTA 2026 EN NUESTRO SEMINARIO
De todos es sabido que la Semana Santa es la conmemoración anual más importante para los cristianos. Ni que decir tiene que la Pasión de Cristo, desde la perspectiva de un seminarista, consiste en vivir intensa y profundamente la realidad del misterio en que se fundamenta nuestra fe.
El eje vertebrador de esta Semana Santa han sido los Santos Oficios de la Catedral, en que los seminaristas nos hemos unidos a nuestros formadores, canónigos y, en especial, a nuestro obispo Don Sebastián. La Santa Iglesia Catedral se ha convertido por unos días en el lugar más concurrido para muchos jiennenses, y también para nosotros, pues en la catedral de nuestra diócesis hemos vivido con solemnidad las principales celebraciones de este tiempo, como son el Domingo de Ramos, la Misa Crismal, el Triduo Pascual, los Laudes Solemnes de Viernes Santo y Sábado Santo y la Vigilia Pascual, que culminó con la alegría de la Resurrección.
Además de nuestra participación en las celebraciones de la catedral, la actividad espiritual del Seminario intensificó el tiempo de oración y meditación personal y comunitaria. La liturgia marcaba los tiempos, Vía Crucis, Hora Santa, Liturgia de las Horas, meditaciones, etc.; y el silencio, que en los tiempos intermedios imperaba para recordar la gravedad del momento.
Pero también hay que destacar la piedad popular, tan importante en nuestra tierra, y que tiene su significación más destacada en los desfiles procesionales. En concreto, vimos algunas procesiones de Martes Santo y Miércoles Santo, el Jueves Santo por la mañana acompañamos a nuestra hermandad vecina de la Sagrada Lanzada en su salida, y por la noche algunos seminaristas acompañamos a la cofradía del Abuelo en la salida desde su templo y junto a nuestro Obispo a su paso por la plaza de Santa María.
En plena Semana Santa, inmersos en la conmemoración de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, y a las puertas del Triduo Pascual, el Seminario de Jaén aprovecha el Miércoles Santo para hacer una visita cultural. El objetivo de la visita ha sido el de pasar un día festivo en comunidad, desplazándonos a la localidad granadina de Moclín, para visitar el Santuario del Santísimo Cristo del Paño.
Una vez que llegamos allí, visitamos el entorno y el santuario, donde rezamos ante el lienzo del Cristo. Después, tuvimos la eucaristía y almorzamos en las dependencias de la hermandad.
El día finalizó contemplando por las calles jiennenses a la hermandad de la Buena Muerte.
Un día para descansar en comunidad y disfrutar del rico patrimonio cultural y artístico de nuestra tierra.
Para nosotros los seminaristas han sido unos días intensos en este Camino de configuración con Aquel que con su total entrega en la Cruz nos enseña la senda del ministerio presbiteral. La Buena Noticia del Resucitado nos anima en este camino de formación para forjarnos verdaderos administradores y canales de la gracia que aquella tarde en el Gólgota brotó de la Cruz para derramarse sobre su pueblo.







